Todo empezó en un Game jam
En febrero de 2021, en un grupo de game devs al que asisto, organizaron un game jam de un mes, ya que la mayoría de los involucrados lo hacen por hobby que por otra cosa.
El tema del jam, “One Rule”.
Con esto en mente, me animé a participar, ya que hace tiempo yo quería crear un juego de jam por mi mismo como reto personal. Además, el último juego de jam en el que había participado era de un par de años, así que las ganas no hicieron esperar.
Mi idea original era hacer un juego en el que acomodaras cosas, para que al momento de proyectar una sombra, produzcan una imagen. La idea es parecida a algunas esculturas o instalaciones, en las que el artista hace un acomodo aparentemente aleatorio de las cosas, pero vistas desde cierta perspectiva, producen una silueta o imagen.
Como parte de todo proceso, esta idea evolucionó en otra, problemas aparecieron, dudas surgieron. Y también, oportunidades de aprender más y dar rienda suelta a la creatividad.
Cambiar ideas
No importa si te dan mucho o poco tiempo para desarrollar un juego en un jam, el tiempo nunca es suficiente. Y más, cuando te das cuenta que la idea no es, en una palabra, divertida.
El concepto estaba interesante, pero rápidamente le perdí el gusto y me pareció demasiado simple. Para esto, ya había consumido aproximadamente la mitad del mes en desarrollar lo que tenía. Decidí pivotar sobre lo construido y plantear otra idea.
En esta ocasión, el juego sería, de igual manera, organizar cosas, pero esta vez, con el propósito de quitar lo que sobrara.
Es decir, limpiar un cuarto.
De principio, se me hizo rara la idea, por lo que decidí que fuera una experiencia relajante, a la vez que graciosa. Inspirado en los juegos donde la física es muy exagerada y las cosas explotan, preferí que lo más posible fuera controlado con físicas, y que tuvieras que hacer el mínimo desorden y la máxima limpieza para pasar el nivel.
Había completado la idea de “Super Clean The Place”.